Patas finas, cara cóncava y cola llevada alta: este es el caballo dibujado como raza y no como animal, plantado entre dos palmeras con dunas que se alejan por detrás. Las palmeras son el detalle, cada hoja trazada por separado, y quedan mejor en dos verdes para que los abanicos no se aplasten en una sola forma. Mantén la arena en una aguada muy pálida, porque cualquier cosa más fuerte se lleva la mirada lejos del caballo. Seis años, unos quince minutos. Otra capa que pide tiempo está en el caballo realista.
Ideas de colores para este dibujo
- Capa gris o blanca, la que mejor identifica a la raza.
- Dos verdes en las palmas, arena en la aguada más pálida.
Una idea para inspirarte
Aquí hace calor. Dibuja el sitio al que va este caballo a beber.

Un caballo fino de cuello arqueado entre dos palmeras, con dunas detrás.







