El potro está tumbado con las patas recogidas, los ojos le ocupan media cara y un corazón pequeño flota sobre el flequillo. Cuatro formas y nada dentro: es la única lámina de esta colección que un niño de dos años termina solo. La crin cae en tres mechones gordos, y darle a cada uno su color es toda la lección que hay aquí, la que enseña que un caballo no es un marrón liso. Diez minutos como mucho. Cuando vuelvan los lápices, el caballo de dibujos animados se pone de pie y añade un trozo de hierba.
Ideas de colores para este dibujo
- Capa dorada con la crin y la cola de un marrón más oscuro.
- Un corazón rosa, el único punto vivo de la hoja.
Una idea para inspirarte
Este potro está descansando. Dibuja el prado en el que se despertó.

Un potro redondo tumbado, con unos ojos enormes y un corazón pequeño encima.







