Alzado sobre los cuartos traseros, con las dos manos levantadas, el caballo ocupa toda la altura de la hoja mientras una línea de montañas se queda baja detrás. Es la postura más espectacular de la colección y la más fácil de estropear: un color uniforme sobre todo el cuerpo aplasta el movimiento, mientras que una barriga y un interior de patas un tono más claros mantienen redondo al animal. Las montañas quieren el lápiz más pálido de la caja para quedarse al fondo. Cinco años, unos doce minutos. Más tranquilo: dos caballos hocico con hocico.
Ideas de colores para este dibujo
- Capa negra con la barriga más clara, para que la forma siga leyéndose.
- Montañas grises apenas coloreadas, bien al fondo.
Una idea para inspirarte
Un caballo se encabrita cuando algo lo sorprende. ¿Qué acaba de pasar?

Un caballo alzado sobre las patas traseras, con montañas a lo lejos.







