Un gato con manchas se estira con las dos patas de delante estiradas y la cola bien alta, la cabeza baja junto a un ovillo de lana cuyo hilo suelto se escapa hacia la izquierda mientras un pájaro lo observa desde una rama con hojas arriba a la derecha. Es la postura de juego que conoce cualquiera que tenga gato, el instante antes del salto, y basta un solo pelaje con las manchas un tono más oscuras para que funcione. El ovillo y el pájaro son los dos sitios pequeños para un color que contraste. Para cinco años en adelante. Un gato solo, sentado y quieto, es Gato Bonito.
Ideas de colores para este dibujo
- Un pelaje naranja con las manchas un tono más oscuras.
- Un ovillo violeta, la única nota fría.
Una idea para inspirarte
El pájaro mira todo esto desde la rama. ¿Qué estará pensando?

Un gato con manchas se estira para jugar con un ovillo de lana mientras un pájaro lo mira.







