Una puerta de cuatro paneles, un muro de ladrillo al lado y, en el escalón de piedra, tres faroles: una calabaza tallada grande en medio y un cubo pequeño a cada lado, cada uno con su cara. Los ladrillos deciden esta página, y conviene avisar antes de empezar, porque rellenarlos uno a uno lleva más tiempo que las calabazas. Dos tonos de ladrillo repartidos al azar y asunto resuelto. Un dibujo de Halloween para colorear pensado para los cinco años, para quien quiere una escena de verdad, y es la hoja que se imprime si decoras tu propia entrada. Lo que espera detrás de la puerta está en la casa embrujada.
Ideas de colores para este dibujo
- Dos tonos de ladrillo repartidos al azar, nunca en filas.
- Calabazas naranjas con la cara en amarillo, como encendidas.
Una idea para inspirarte
¿De quién es esta puerta? Dibuja lo que pasa cuando llaman al timbre.

En el escalón de la entrada, una calabaza de Halloween tallada entre dos cubos pequeños.







